- Siéntate en ahí Daniel- me dijo - ¿Porqué haces esto? ¿Quién eres? ¿Qué sabes de mi padre?- le dije un poco tenso mientras le soltaba la mano y retrocedía un par de pasos porque no entendía nada. Ella me la volvió a coger y con una sonrisa en la cara me volvió a besar diciéndome al separar sus labios de los míos en autoritarios susurros pero disimulando con expresión alegre. -¡Siéntate joder, que vas a estropearlo todo!- Me senté poco a poco mirándola con el ceño fruncido y ella se sentó inmediatamente encima de mí, me pasó los brazos por el cuello como si me estuviese haciendo arrumacos y empezó a hablar cerca de mi oreja. - Daniel, no mires a tu derecha, pero el hombre que parece estar leyendo en la puerta del instituto es un policía, y no está aquí para protegerte, sino para investigarte y seguirte porque piensa que de alguna manera tu o tu madre teneis la clave para resolver la desaparición de tu padre. Ahora sonríe y hazme cosquillas en la cintura, que parezca que somos una pareja.
Cogidos de la mano salimos por la puerta del colegio mientras la gente murmuraba a nuestro paso clavándonos la mirada. Nadie había quedado impasible a lo que acababa de ocurrir a la entrada del instituto. Seguía tan alucinado con todo lo que estaba pasando en ese momento que ni lo disfruté, solo sentía miedo por la posibilidad de que mis compañeros se vengasen conmigo por lo que había hecho esa chica por mi. Aún así la cogí de la mano y me limité a sonreír como si la conociese: era la única salida que me quedaba en aquel momento. Ella llevaba las riendas me gustase o no, y todavía no sabía ni de quién era ella. Con su mano entrelazada con la mía, aquella muchacha se dirigió hacia el parque que estaba al lado del instituto donde se solían poner grupos de alumnos los viernes con sus amigos. A decir verdad yo siempre había visto ese parque desde fuera, nunca había entrado ni me había sentado en esos bancos. Allí me sentía como un conejo en la guarida de lobos hambrientos. Era el sitio de reunión de todos aquellos que se divertían a mi costa.
Ya estábamos a cierta distancia de la entrada del instituro cuando nos paramos delante de uno de aquellos bancos.
NOTA: Empieza a leer desde el principio si acabas de llegar
martes, 10 de abril de 2007
La chica
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3 comentarios:
¿la chica está liada con el padre?
¿Para qué te pones tan misterioso/a y luego no escribes más?
¿Falta de inspiración?
Aver si te inspira que yo te pregunte qué pasa ahora
y qué es el maiete ese
un lector ocasional
Es más bien falta de tiempo y demasiadas inspiraciones, pero algún día lo retomaré. Maemyete es la única palabra que dejaron los secuestradores del padre.
Un saludo!
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